Hoy en día una de las competencias más cotizadas a nivel mundial es la capacidad del Pensamiento creativo, de contar con personas que rompan esquemas
tradicionales en el logro de objetivos.
Ser agentes de cambio conlleva actitudes proactivas, ingeniosas y capaces de innovar para dar respuesta a las necesidades y retos ante una sociedad cada vez más
tecnológica y cambiante.
A modo de reflexión, en la personalidad creativa, la persona destaca por su autenticidad y originalidad, así como el continuo aprendizaje por resolver situaciones
desde diferentes paradigmas. Recordemos, algunas veces, debemos desaprender para volver a aprender. Ese es el reto.